Posted by: soulens | January 25, 2009

La Nacion’s Article

During my last trip to Buenos Aires in December 2008, I have been interviewed by the journalist Susana Reinoso, who has written an article on my work and the fuel briquette’s project in DR Congo. It was published in the Sunday’s paper 11/01/09 

Susana Pataro, Virginia Echavarria, Susana Reinoso

la-nacion

I would like to thank everyone who has kindly left encouraging messages on this blog and via e-mail. I have saved every single one, for they keep me going during the difficult times when things don’t go as planned. Thank you!

 

Virginia Echavarria: una alternativa al trafico de carbon y la deforestacion

Desde hace dos años esta joven argentina trabaja en la República Democrática del Congo, donde impulsa la fabricación y el uso de briquetas combustibles de material orgánico, una opción económica y sustentable que, además, resguarda a la población más pobre del cruento comercio ilegal de carbón


una alternativa al tráfico de carbón y la deforestación Foto: Rodrigo Néspolo

 

Hace dos años, difícilmente podía imaginar la argentina Virginia Echavarría que su lugar en el mundo estaría en la República Democrática del Congo (R.D. Congo), un país que apenas ubicaba en el corazón de África. Uno de los más ricos del continente negro, hoy sumergido en el terror.

Mientras trabajaba para la ONG Wild Life Direct, en la que realizó un trabajo logístico como voluntaria, conoció las bondades de una máquina prensadora cuyo costo no supera los US$ 170 dólares y que sirve para elaborar briquetas combustibles. Las briquetas son un compactado de hojas secas de árboles, aserrín, papel y desechos orgánicos, con el que se sustituye el carbón, mineral cuyo tráfico hacia los vecinos países de Ruanda y Uganda se cobra vidas hora tras hora.

El carbón está provocando la deforestación de los parques nacionales del Congo. Sólo el Parque Virunga, con sus 800.000 hectáreas, es uno de los pulmones verdes del planeta, junto con el Amazonas. En la región de Goma, la ciudad congoleña más próxima a Ginseyi, en Ruanda -que ha recibido en los últimos 14 años la diáspora de ese país-, el tráfico de carbón mueve un comercio ilegal de unos US$ 30 millones.

Audaz, decidida, esta argentina graduada en Comercio Exterior y Desarrollo en Londres, se mudó a Bukavu, capital de Sud Kivu, y se lanzó a la construcción de las máquinas de briquetas combustibles.

Esta semana, Echavarría regresó al Congo, ya incorporada al African Conservation Fund, para continuar con la labor emprendida: construirá 120 máquinas de briquetas y trabajará con el belga Emmanuel de Merode, reconocido conservacionista y actual director del Parque Nacional Virunga, donde se preserva una especie en grave peligro de extinción: el gorila de montaña. La deforestación en este parque está provocando su desaparición sin pausa. Sólo quedan 720 ejemplares de esa especie herbívora en la triple frontera de la R.D. Congo, Ruanda y Uganda. En 2007 fueron fusilados siete gorilas, a manos de rebeldes tutsis huidos de Ruanda y que se aposentaron en el Parque Virunga.

Con las máquinas de briquetas combustibles, Echavarría además brinda trabajo a quienes las construyen. Y ofrece una mano a mujeres víctimas de violaciones, alojadas en centros de acogida en los que procuran sobrevivir. La violación es, en la R.D. Congo, una herramienta de sojuzgamiento y humillación.

“Cada máquina da trabajo a seis u ocho personas. La briqueta se cuela utilizando papel, pero también descomponiendo materia verde -hojas, material agrícola- con lo cual se obtiene una mezcla que es como una sopa. Eso se pone en un cilindro que prensa la materia, dándole la consistencia de una roca. Se deja secar tres días y se quita el cilindro y ya está listo el combustible”, explica la joven.

La máquina construida por la emprendedora argentina posibilita además un menor gasto en el carbón que se utiliza para cocinar. “Es una tecnología sustentable y accesible para un pueblo pobrísimo”, subraya Virginia, a quien LA NACION entrevistó poco antes de su partida. Un sueldo promedio para un congolés es de un dólar por día. Tres briquetas de combustible, el mínimo para cocinar un plato para una familia, se compra por 50 francos congoleses. Un dólar equivale a 600 francos congoleses y una bolsa de carbón cuesta 30 dólares.

La R.D. Congo atraviesa una situación desesperada. Hambre, miseria, una violencia sin fin, el horror de la guerra que deja, sobre todo, asesinatos, niños mutilados y mujeres violadas con reiteración, embarazadas de sus raptores y contagiadas de sida. En sus parques se produce también el mineral que tiñe de sangre la vida de los congoleños: el coltán, imprescindible en la telefonía celular y de computadoras, que está provocando un grave problema ecológico y social.

Virginia conoce bien la situación: “El tráfico del coltán es diez mil veces más redituable que el de los diamantes. Sólo el uno por ciento de ese mineral se comercializa legalmente en el mercado. Por eso nadie quiere la paz en el Congo”, dice la conservacionista argentina, perteneciente a una familia de diplomáticos y en pareja con un congolés que trabaja para otra ONG africana.

De la nada al milagroLa primera máquina que construyó con sus manos -sin conocer en absoluto la técnica, pero ayudada por los manuales que consiguió por Internet (la máquina ya había sido probada por la ONG Legacy Foundation)- fue donada a Ifrade, una institución a cargo de Solange Ngobobo, que cobija a 40 mujeres violadas por militares o rebeldes ruandeses, que además son portadoras de sida.

Pero hubo un imprevisto: la lengua. En el Congo, la mayor parte de la población es analfabeta, especialmente las mujeres, que tienen menor acceso a la educación que los hombres. No hablan ni francés ni inglés. Hace seis meses, cuando Echavarría puso a andar la primera máquina de briquetas, ella tampoco hablaba swahili, la lengua nativa. Pese a la aceptación de las mujeres y el entusiasmo de la argentina, la iniciativa no pudo avanzar.

Antes de que la ganara el desaliento, Virginia conoció a la monja Elena Albarracín, también argentina, de la Congregación Dorotee di Cemmo, que dirige un Centro Nutricional en el Hospital General de Bukavu, adonde llegan las madres con sus hijos desnutridos. La religiosa argentina se arremangó y echó a andar el proyecto.

Para mejorar el rendimiento de su creación, la joven emprendedora inventó “una especie de horno con un tacho de metal y un martillo. Con una cámara más cerrada para contener el aire, la máquina mejoró sustancialmente. Con ella, la hermana Albarracín cocina los platos típicos congoleños -boga, fufú, bugali y lenga lenga- para sacar a los niños de la desnutrición”. Fue la segunda en funcionamiento. “Es un desafío impresionante para mí. Siempre estoy buscando nuevas iniciativas. A mi novio le llevo una máquina semiindustrial de pastas caseras, para comenzar otro emprendimiento”, dice entusiasmada, y su ancha sonrisa ilumina su mirada celeste.

Enterados de la iniciativa de Virginia, merced a su blog ( http://soulens.wordpress.com ), GTZ -la ONG de Cooperación Técnica Alemana- le encargó la construcción de otras seis máquinas de briquetas. GTZ trabaja con el ICCN (Instituto Congoleño para la Conservación de la Naturaleza) en el corazón del Parque Kahuzi Biega, declarado por la Unesco patrimonio mundial.

El belga de Merode la llamó para que lleve el invento a Rumangabo, la estación central del Parque Virunga. Pero desde hace cuatro meses también la convoca el sector privado. Como una imprenta que quiere abaratar costos. “Esta es una tarea de concientización lenta. La población local tiene mucho interés. Hay que convencerlos de que dejen el carbón y usen las briquetas”, dice Virginia.

Cada vez que capacita a estudiantes que trabajan en desarrollo comunitario, a mujeres y hombres que buscan un trabajo, la emprendedora argentina tiene un auditorio nutrido. “Se autoconvocan. A veces, por chismosos. Muchos tienen muy poco para hacer”, dice.

Empapada de la problemática que asfixia a la R.D. Congo, Virginia afirma que en la guerra se mezclan muchos intereses económicos: “El Congo tiene riquísimos recursos naturales, y el 80% del coltán está en su territorio. En el caso del carbón, pasa a Ruanda en forma ilegal, porque allí está prohibida su producción”.

Como suele ocurrir con el efecto dominó de los conflictos en Africa, el genocidio de Ruanda cayó sobre las espaldas de la R.D. Congo. En la frontera, donde la ciudad congoleña de Goma está separada por una calle de Ginsenyi, en Ruanda, hay más de 250.000 desplazados y un incesante comercio ilegal. Como dice Virginia, “a nadie le conviene la paz, porque los intereses son multimillonarios”.

Susana Reinoso 
LA NACION 
© LA NACION 

QUIÉN ES

Nombre y apellido: 
Virginia Echavarría

Edad: 
36 años

De Londres al Congo: 
Argentina, hizo un posgrado en el Natural Resources Institutey hace dos años se fue a trabajar en el área logística del Parque Nacional Virunga, en la República Democrática del Congo.

Tráfico y deforestación: 
Ahora trabaja para el African Conservation Fund, en Goma, y será mano derecha del belga Emmanuel de Merode en el Parque Virunga, donde el tráfico de carbón y la deforestación hacen estragos.

 


Responses

  1. Estimado:
    Necesito que me envie la casilla de correo de Virginia a los fines de enviarle informacion
    desde ya muchas gracias.
    Soy de argentina .
    atten
    Dr. Fabian Gomez Bravo

  2. Ah well done Virginia! and of course all the best..I KNOW it will all work out!
    Wish I could read this! :) Have to master the french first! :p
    all the best and hopefully c u soon! xxx

  3. Virginia,

    muy feliz de haberte re-encontrado durante tu paso por Buenos Aires el pasado mes de diciembre que dejo tantas huellas positivas.

    La publicacion del reportaje de Susana Reinoso en La Nacion sirvio para informar y sensibilizar al publico argentino sobre la situacion dramatica de Virunga, y en general del Congo, el segundo pulmon de nuestro planeta y santuario del gorila de montana.

    Sorprendente el interes y la solidaridad de la gente en relacion con el proyecto lo que evidencia la importancia de estas notas informativas sobre temas de dramatica actualidad que nos conciernen a todos, independientemente del lugar del planeta en que se desarrollen.

    La foto de nuestra comida en el Museo de Arte Decorativo me trae muy simpaticos recuerdos, no solo por la deliciosa comida compartida en un clima de distension y alegria, sino por el regalo que me dejaron las palomas. Espero que como dicen los que saben de esas cosas me traiga fortuna…

    Un abrazo y que tengas un excelente 2009 en la RDC con todos tus proyectos, los profesionales y los personales

    Susana Pataro

  4. Estuve viendo un documental en national geographic que hablaba de todos los problemas de tráfico ilegal de carbón y asesinato de gorilas en la república del Congo, inmediatamente me senté a averiguar en internet acerca de esto y me saltó una nota en la nacion que me llevó a leer tu historia y posteriormente ingresar en este blog enterándome de los trabajos que realizas en Africa. Leí que estudiaste en inglaterra y luego te fuiste a ayudar allá… me pregunto cual fue la causa que te llevo hacia esos lados, realmente me intriga, y que te impulsó a tomar esa decicion.. Sé que debés estar muy ocupada por allá solucionando problemas realmente importantes, qiero que sepás q tenes mi mayor respeto y admiración.

    Tengo 19 años y soy de Rio Cuarto, Cba. Estudio Agronomía en la UNC, un saludo muy grande desde Argentina!!!!!!

  5. Hola Vir…
    estoy conectada con vos estos días, es por eso que durante muchas horas me dedique a ver tu trabajo en el Congo y quede realmente emocionada con todo esta labor que estas emprendiendo.
    Se. porque te conozco bien…conozco perfectamente la sensibilidad qe tenes para el dolor ajeno.
    Se qeu cada accionar relacionado con ayudar o apoyar al otro, lo haces desde el corazon y con compromiso real y absoluto.
    te quiero mucho.


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